Juego de rol: disfraces y accesorios para mil historias
16/10/2026
Un pañuelo, un sombrero, una caja y una libreta dan para decenas de juegos. Qué meter en el baúl, cómo montar una floristería y qué frases lo arrancan.

El juego de rol es aquel en el que el niño finge durante un rato que es otra persona: dependienta, médico, cartero o dragón. Lo que más lo alarga son los accesorios que no pertenecen a un solo personaje: un pañuelo grande, una caja, un sombrero, un delantal y una libreta con lápiz. Un disfraz de princesa completo aguanta una historia; un pañuelo aguanta veinte, porque su papel lo decide el niño, no el envoltorio.
Qué hace el niño cuando juega a ser otro
Los especialistas lo llaman juego simbólico o de ficción. En él, el niño hace tres cosas a la vez: asume un papel ajeno («yo soy la señora de la tienda»), sustituye un objeto por otro (la pinza es una zanahoria, la caja es un coche) y sostiene una trama que se ha inventado él mismo. Precisamente esa sustitución es la razón por la que los accesorios importan tanto. Un objeto que ya «sabe» lo que es no le deja nada que sustituir.
Los primeros indicios los verás hacia los dos años, cuando el pequeño «bebe» de una taza vacía o da de comer a su osito. Entre los tres y los seis años eso se convierte en escenas completas con varios niños, papeles repartidos y reglas («tú eres el cliente y tienes que pagar»). La literatura pediátrica relaciona este juego libre con el desarrollo del lenguaje, el autocontrol y la capacidad de ponerse en el lugar del otro: el niño tiene que recordar quién es quién y responder a las ideas de los demás.
Disfraz completo o piezas de disfraz
| Objeto | Cuántas historias aguanta | Para qué sirve | Punto débil |
|---|---|---|---|
| Disfraz con licencia de un personaje | 1–2 | Carnaval, fiesta de cumpleaños | El niño representa la película, no su propia historia; al año se le queda pequeño y de todos modos se cansa de él |
| Pañuelo grande o trozo de tela | decenas | Capa, falda, techo de un fuerte, río, mantita para el bebé, saco del tesoro | Sin una idea del adulto, al principio se queda ahí tirado: conviene arrancar juntos el primer juego |
| Sombrero o gorra | muchas | Cartero, mago, capitán, granjero, detective | Un solo sombrero cansa enseguida; mejor dos o tres distintos |
| Delantal con bolsillo | muchas | Cocinero, tendero, florista, pintor, médico | Tiene que poder ponérselo sin ayuda; si no, interrumpe el juego |
| Chaleco con bolsillos | muchas | Explorador, bombero, mecánico, cuidador del zoo | Encaja mejor a partir de los cuatro años |
| Set de «médico» o «peluquería» | 1–3 | Arranque rápido de un juego concreto | Los instrumentos de plástico solo sirven para una cosa y las piezas se pierden |
Un fondo de disfraces que aguanta más de una historia
- Dos pañuelos grandes de colores distintosLo ideal es de un metro por metro y medio, de algodón o viscosa ligera. El azul es el mar, una capa y la noche; el rojo es el fuego, la alfombra del rey y el mantel del restaurante.
- Dos o tres sombrerosUn sombrero viejo del trastero, una gorra y un gorro de papel. Cubrirse la cabeza es la forma más rápida de decir «ahora soy otra persona», y el niño sabe ponérselo y quitárselo solo.
- Un delantalPuede ser de adulto, acortado o doblado en la cintura. El bolsillo del delantal es clave para el juego: ahí se guardan el dinero, las recetas y la notita con el pedido.
- Una capa con velcroHecha con una sábana vieja y una tira corta de velcro en lugar de cordón. Si la capa se engancha, se suelta sola.
- Gafas sin cristales y un bolso en bandoleraLas gafas convierten al niño en médico, profesor o abuela. El bolso es el maletín del médico, la cartera del cartero y la cesta de la compra.
- Un cinturón o una bandaUna tira de tela donde meter una «espada» hecha con un rollo de papel, una varita mágica o una cuchara de palo.
Accesorios sin un único papel
Además del disfraz, el juego necesita cosas que sirvan para cualquier cosa. Búscalas más en la cocina y en el reciclaje que en la juguetería.
- Una caja de zapatos y otra grande de electrodomésticoLa pequeña es la caja registradora, el buzón o la cuna de la muñeca. La grande es el mostrador, el coche, el cohete o la casita.
- Pinzas, tapones, castañas, botonesDinero, comida, semillas, un tesoro. Para menores de tres años, elígelos lo bastante grandes para que no se los puedan tragar. A los mayores les basta una lata donde echarlos: el tintineo del «dinero» es media diversión.
- Una libreta y un lápizEl accesorio más infravalorado de todos: pedidos, recetas, multas, billetes, el mapa del tesoro. El niño que aún no sabe escribir garabatea… y lo «lee» en voz alta.
- Envases vacíos de alimentosCajitas de té lavadas, vasitos de yogur, bolsas de papel. Con ellos se montan una tienda, una farmacia o un pícnic.
- Una báscula de cocina y un vaso medidorUna herramienta de verdad que el niño puede usar le da seriedad al juego al instante, aunque lo que se pese sean piñas.
- Una linternaGuardia nocturna, cueva, revisión de garganta, faro de un barco.
Jugar a la floristería paso a paso
La floristería es un buen primer juego porque tiene papeles claros (florista y cliente), un comercio sencillo y huele a campo. Además, se desmonta en piezas que luego sirven para otros juegos.
- 1Recoged la mercancíaSal con el niño a recoger lo que se pueda: dientes de león, margaritas, hierba, ramitas, hojas. En invierno sirven flores de papel que el niño recorta y pega en palitos.
- 2Montad el mostradorUna caja grande o un taburete girado hacia el cliente. Las flores, en vasitos de yogur lavados, y debajo un pañuelo como mantel.
- 3Viste al floristaDelantal con bolsillo para el dinero y, en el bolsillo, la libreta de pedidos. No hace falta nada más.
- 4Fabricad el dinero y los preciosCastañas, tapones o monedas de papel. Los precios los dibuja el niño en una notita: tantos puntos, tantos tapones.
- 5Llega tú como primer clienteTú tienes un papel; el niño, la tienda. Pide un ramo con algún problema (mira las frases de abajo) y deja que el niño resuelva cómo cumplir el encargo.
- 6Intercambiad los papelesDespués de unas cuantas compras, sé tú el florista y el niño el cliente. Verás qué se le ha quedado de tu forma de jugar… y a menudo también cómo te ve a ti.
- 7Convierte la tienda en otro juegoCon el mismo mostrador, el delantal y la libreta, al día siguiente tienes una pastelería, una oficina de correos o una farmacia. Solo cambias la mercancía de los vasitos; el disfraz se queda.
Frases que arrancan el juego sin acapararlo
En el juego de rol, el adulto funciona mejor como un personaje con un problema que como director. Con una frase traes el conflicto; la solución déjasela al niño.
Cómo mantener el juego para que no lo deje a los diez minutos
El error más común es darle todo de golpe. Un baúl lleno de disfraces parece tentador, pero el niño más bien rebusca que juega. Funciona mejor dejar a mano solo unas pocas cosas y cambiar las demás de vez en cuando: el mismo pañuelo, tras una semana en la caja, parece nuevo. Da buen resultado una caja baja o una cesta a la que el niño llegue solo y que sepa recoger él mismo.
El segundo error es entrar en el juego con preguntas («¿Y esto qué es? ¿Y por qué?»). Parece interés, pero lo saca del papel. Habla desde dentro de la historia: en lugar de «¿qué estás cocinando?», di «mmm, huele a sopa para gigantes».
Lo tercero es la seguridad. Los cordones y cintas alrededor del cuello no tienen sitio en las capas, y las piezas pequeñas tampoco en manos de menores de tres años. Lo explica con más detalle el artículo sobre qué evitar al regalar a un niño pequeño.
Y si quieres elegir un juguete con el que hasta el niño más callado se ponga a hablar, te ayudará el repaso de juguetes con los que el niño tiene que hablar. Los accesorios para jugar a ser otro también están entre ellos: ni el florista ni el cliente pueden prescindir de las palabras.
Fuentes
- Yogman M. et al.: The Power of Play: A Pediatric Role in Enhancing Development in Young Children (Pediatrics, 2018) — Informe clínico de la Academia Americana de Pediatría sobre la importancia del juego libre en el desarrollo infantil.
- Make believe (Wikipedia, en inglés) — Panorama del juego simbólico: juego de rol, sustitución de objetos y evolución según la edad.